
No se que es peor, el no poder alejarme de ti, o ver como vos te alejas de mí.
Me gustaría poder estar en tu lugar, poder ser quien se vaya, la que decida como termina la historia. La que impone un FIN.
Pero no, soy enfermizamente débil, tanto como para soltarte la mano y aferrarme a tu espalda,
rogando que no me dejes sola, solo por hoy.
Cuando me quedo dormida, y logras escaparte de mis brazos, vuelvo a caer, tan hondo, que es inexplicable como se siente, la desesperación de no saber que estas haciendo y si algún día me querrás.
Cuando te encuentro, cuando vuelvo a escuchar tu vos, es como si todo mi tiempo en soledad se hubiera desvanecido, vuelvo a reírme con vos, vuelvo a escuchar todas las cosas que tenes para contarme después de tanto tiempo sin vernos.
Después de eso comienzan los abrazos, los " te quiero", te extrañé" y en mi cabeza solo suena una frase: " Te esperaré."
Terminamos por ahí, con la mente en otra parte, intento retener cada palabra, cada uno de tus gestos, tus miradas, para almacenarlas en mi memoria, así tendré algo en que pensar cuando vuelvas a desaparecer.
Al final, cuando me abrazas, me decís que me querés y que ya es hora de irte.
Te invito otro Philip y te entretengo en la puerta con tal de aspirar un poco más de tu aire,
de poder ver un poco más el color de tus ojos, de poder escuchar un poco más de tu vos.
Todo termina con que tenes que volver, que ya es tarde y que el bondi tarda un montón,
que piense en el largo viaje que le espera por recorrer.
Esas palabras son como una patada al corazón, pero las acepto, porque llegue a creer que algún día las dejaré de escuchar y en cambio dirá: "No te molesta que me que quede por esta noche? No quiero irme, no quiero dejarte."
Lo saludo con un abrazo que para el duran horas y para mi centésimas, luego me dice: "Adiós, cuando llegue te mando un mensaje, te quiero, cuidate". Y me tira un beso antes de desaparecer en las calles oscuras.
Yo deseo que ojalá sus palabras fueran ciertas.
Casi nunca me llega el mensaje si yo no le envio uno antes, y el "te quiero" es una simple promesa.
Paso angustiada y desorientada días, semanas y pueden llegar a convertirse en meses.
Hasta que todo lo anterior vuelva a suceder.
Y cuando sucede soy feliz.
Me gusto mucho tu blog creeme...!!!! :D
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